Congreso inútil
Si el congreso de la unión en los tiempos de la hegemonía absoluta del PRI fue un ejemplo de la sumisión al Ejecutivo, ahora la pluralidad ha convertido a la Cámara de Diputados en un circo sin pan. Lo lamentable del caso es que la oposición perredistas no ha comprendido el papel detonador de la democracia que constituye el poder legislativo.
Las comparecencias de los secretarios del gabinete presidencial han logrado dibujar la descomposición política de los diputados: insultos, pleitos personales, intento de arrodillar al Presidente de la república y sobre todo la falta de un verdadero debate parlamentario.
En la cámara baja no hay tribunos sino gritones de verdulerías.
El PRD ha logrado demostrar que tiene tres años rumiando la derrota de López Obrador en julio de 2006. Pero se ve que basta un gritón con sus insultos para fijar el límite de las negociaciones. Los argumentos a favor o en contra salen sobrando. La realidad se miró en vivo y en directo: el diputado lopezobradorista Gerardo Fernández Noroña llegó a la Cámara a insultar, no a debatir. Y es inútil tratar de razonar con la necedad.
Lo malo para los fanáticos de López Obrador es que la política tiene su correspondencia con las leyes de la física: todo lo que resiste, apoya. Bastó que las secretarías del gabinete presidencial aguantaran la andanada de insultos para demostrar que no se pude debatir con la ignorancia y la rabia. Los parlamentos se hicieron para debatir, no para rabiar. La oposición en la Cámara de Diputados dejó escapar una oportunidad como pocas para evaluar negativamente los errores del gobierno. Sin argumentos y con la rabia en los ojos inyectados de odio los diputados lopezobradoristas no pudieron entrarle al debate de fondo.
Lo que vienen son meses y periodos legislativos inutilizados. El PRI hasta ahora no ha mostrado sus cartas y parece que preferirá el ejercicio silencioso de su mayoría. Y el PRD no ha tenido más camino que sumarse a la rabia de los legisladores lopezobradoristas. Al final de cuentas, el PRD y el PT llegaron al congreso con la intención de reventar las posibilidades del debate, no para debatir.
A la larga, esos legisladores petistasperredistas no harán sino hacerle el caldo
gordo al PRI, aunque sin sumar votos ni sacar ventajas. Las estridencias violentas de los lopezobradoristas han sido capitalizadas por el PRI en negociaciones secretas con el PAN para tomar decisiones de fondo sobre la política económica.
Pero será inútil pedirle inteligencia política a los legisladores lopezobradoristas. Ellos llegaron con la función porril de reventar la institucionalidad, no para hacer política.