Guillermo Prieto, poeta de la crónica
Se cumplen los 190 años del nacimiento del periodista y político más querido de su tiempo en el Siglo XIX. D. Guillermo Prieto – “Fidel” -, y el 111 aniversario de su deceso. De él se ha dicho que “es hijo de sus obras. Pobre y sin apoyos ha figurado en su país como uno de los primeros periodistas, uno de los primeros poetas y uno de los primeros estadistas”.
En su libro: “Memoria de mis Tiempos” - 1947 -, su editor añadió: “Insultado hoy, elogiado mañana. Prieto no se ha mostrado envanecido con las alabanzas ni enconado con los denuestos. Dado siempre al trabajo, ha producido mucho y de todo género, desde la poesía fugitiva y fantástica hasta la leyenda, desde el artículo razonado sobre cuestiones políticas y sociales hasta la acerada sátira de sus costumbres”.
Para los tiempos que corren, Prieto debería ser ejemplo de honradez, porque habiendo sido secretario de Hacienda en el gabinete del general Mariano Arista, Juan Álvarez y Benito Juárez, vivió y murió modestamente.
Para tener una idea de cómo fue la vida en la capital mexicana en el Siglo XIX, del ambiente de los días de nuestros bisabuelos, no hay obra que pueda superar a las “Memorias” del fecundo escritor, cronista y político.
Un crítico literario español escribió de él, en 1862: “Prieto, hombre de verdadero mérito, se ha complacido en tributar culto al talento, sea mexicano o extranjero, fue para él, como debe ser, el genio no tiene patria. Así ha elogiado al dulce Zorrilla, y esto cuando se ha puesto de moda deprimirlo, así como en un tiempo fue ensalzado.
“Fidel” fue gratamente prolífico en su oficio de escritor. Trabajó en una tienda de ropa y después, bajo la protección de D. Andrés Quintana Roo, obtuvo una plaza en la Aduana y se inscribió en el célebre Colegio de Letrán. En 1937 publicó sus primeras poesías. Su carrera periodística la empezó en el “Diario Oficial” en la época de Bustamante. En el “Siglo XIX”en su columna “San Luces”, de “Fidel”, ejerció la crítica teatral. Colaboró en “El Monitor Republicano”, con Ignacio Ramírez fundó “Don Simplicio, en 1845. Diputado del partido liberal en varios períodos y el Constituyente de 1857, es autor de varias obras teatrales.
Nació en la calle de Mesones, entre Aldaco y Bolívar y vivió en Molino del Rey, del Bosque de Chapultepec, donde su padre, José María prieto Gamboa fue panadero. Al morir, su señora mamá, doña Josefa Pradillo y Estañol, perdió la memoria y Prieto cayó en la orfandad. Magistrales son sus obras: “La musa callejera” y “Romancero nacional”. Fue declarado el poeta más popular y querido de su tiempo