“Soy la sociedad. Te rechazo… ¡Tu no sirves para trabajar!”
La voz de “Charly” –actor con discapacidad intelectual- resuena en el escenario y pinta de cuerpo entero una dolorosa realidad:
La forma en que siente y se expresa el enorme monstruo social de mil cabezas que en nuestro país se rehúsa a darles oportunidad de trabajo a personas con discapacidad intelectual, aunque hay leyes que lo “garantizan”.
“Imagínese usted, en México hay 10 millones de personas con discapacidad y el 75% no tiene trabajo, a pesar de que son excelentes trabajadores, muy cumplidos y responsables, cuidadosos y respetuosos”, refiere la maestra Abigail Hernández Mejía, directora de la Confederación Mexicana de Organizaciones en Favor de la Persona con Discapacidad Intelectual, AC (CONFE).